Guíame Biblia

¿Quién es Jesús? · Teleios

Paso 5 de 11

Texto de muestra. Este estudio es provisional y todavía no ha sido revisado.

¿Por qué llamó Tomás a Jesús «Señor mío, y Dios mío»?

28Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío!

Juan 20:28 · Reina-Valera 1909
Lee los versículos que lo rodean (Juan 20:24-29)

24Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. 26Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz á vosotros. 27Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel. 28Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío! 29Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.

17Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios.

Juan 20:17 · Reina-Valera 1909
Lee los versículos que lo rodean (Juan 20:11-18)

11Empero María estaba fuera llorando junto al sepulcro: y estando llorando, bajóse á mirar el sepulcro; 12Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la cabecera, y el otro á los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. 13Y dijéronle: Mujer, ¿por qué lloras? Díceles: Porque se han llevado á mi Señor, y no sé dónde le han puesto. 14Y como hubo dicho esto, volvióse atrás, y vió á Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús. 15Dícele Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. 16Dícele Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro. 17Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios. 18Fué María Magdalena dando las nuevas á los discípulos de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.

31Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Juan 20:31 · Reina-Valera 1909
Lee los versículos que lo rodean (Juan 20:30-31)

30Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro. 31Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

6Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

Isaías 9:6 · Reina-Valera 1909
Lee los versículos que lo rodean (Isaías 9:6-7)

6Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. 7Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán término, sobre el trono de David, y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Piensa primero

Lee Juan 20:17 y 20:28, a pocos versículos de distancia. ¿Cómo llama Jesús a su Padre en el versículo 17?

Mostrar la explicación

Nuestra explicación

Cuando Tomás vio a Jesús resucitado, dijo: «¡Señor mío, y Dios mío!» Muchos lo leen como prueba de que Jesús es Dios.

Mira el mismo capítulo. Unos días antes Jesús había dicho: «Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios». Y Juan termina diciéndonos por qué escribió: «para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios».

En «¿Quién es Dios?» vimos que el nombre y los títulos de Dios los llevan quienes lo representan. Isaías dijo que el niño prometido sería llamado «Dios fuerte, Padre eterno». Nuestra manera de entenderlo: en Jesús, Tomás vio a Dios obrando y revelándose, y se dirigió a él con los títulos de Dios, mientras Jesús mismo seguía llamando al Padre «mi Dios». Es un pasaje difícil, muy apreciado por muchos. Lee todo Juan 20 y decide qué quería Juan que creyeras.

Las notas se guardan solo en este dispositivo. Si borras los datos del navegador se borran, así que exporta una copia de vez en cuando. Todas tus notas y exportar